Se habla mucho del calcio, el magnesio o el hierro. El silicio, en cambio, permanece en la sombra, aunque es uno de los minerales más presentes en la Tierra y un verdadero elemento estructural de los seres vivos. Un breve recorrido por un oligoelemento fascinante y poco conocido.
El silicio es el segundo elemento más abundante de la corteza terrestre, después del oxígeno. Se encuentra en la arena y en las rocas, pero también en numerosas plantas.
Lo que se sabe menos es que también está presente en nuestro propio organismo: se encuentran trazas en la piel, el cabello, las uñas, los huesos, las paredes de los vasos y los tejidos conjuntivos. Es lo que se llama un oligoelemento: presente en cantidades muy pequeñas, pero ampliamente distribuido.

¿LO SABÍA?
La cola de caballo (Equisetum arvense) es una de las plantas más ricas en sílice de la naturaleza. Utilizada desde la Antigüedad, debe su rigidez característica a su alto contenido en silicio, un buen ejemplo del papel «estructural» de este mineral en el mundo vegetal.
Un mineral estructural
¿Por qué se habla de mineral «estructural»? Porque, en el mundo vegetal, contribuye a la rigidez de algunas plantas, como la cola de caballo.
Las fuentes alimentarias
El silicio se encuentra de forma natural en varios alimentos de consumo diario:
- Los cereales integrales: avena, cebada, trigo integral.
- Algunas verduras, como las judías verdes.
- Algunas aguas minerales, naturalmente ricas en sílice.
Por el contrario, una alimentación muy refinada aporta menos, ya que el refinado elimina parte del silicio contenido en la cubierta de los cereales.
¿Silicio mineral o silicio orgánico?
Se distinguen dos grandes familias. El silicio mineral (la sílice) está muy extendido, pero en general el organismo lo asimila poco.
El silicio orgánico designa formas en las que el silicio está unido a moléculas orgánicas, consideradas más biodisponibles. Es esta forma la que se encuentra en la mayoría de los productos de cuidado y bienestar a base de silicio.
Conviene saber que el uso del silicio orgánico en forma ingerible está regulado. Es una de las razones por las que a menudo se ofrece para aplicación externa, en forma de gel.
Flexinol: un gel de masaje con silicio orgánico
El Flexinol de Bio-Gestion es un gel de masaje de aplicación externa, muy concentrado en silicio orgánico. Se utiliza en masaje sobre las zonas de movilidad del cuerpo: tobillos, rodillas, codos, hombros, nuca y muñecas.
Aplicado y masajeado sobre la piel, proporciona una agradable sensación de frescor, especialmente apreciada después de una actividad física o al final del día. Su textura de gel penetra fácilmente y no deja película grasa.
Flexinol es un producto de cuidado y de masaje. Se aprecia por el momento de relajación que ofrece y por la sensación de bienestar del propio gesto del masaje.

Cómo utilizarlo
- Aplicar una pequeña cantidad de gel, del tamaño de una avellana, sobre la zona deseada.
- Masajear suavemente con movimientos circulares hasta su completa absorción.
- Ideal después del deporte, de un paseo o al final del día.
- Solo para uso externo. Evitar el contorno de los ojos y las mucosas.
En resumen
El silicio es un mineral estructural fascinante, presente en toda la naturaleza e incluso en nuestro cuerpo.
El silicio orgánico encuentra una bonita aplicación en los geles de masaje como Flexinol, por el placer de un gesto relajante y una sensación de frescor en el día a día.





